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Eliminar la etiqueta de IA y los metadatos de una foto

Cada imagen que sale de un móvil, de una cámara o de un modelo generativo viaja con una mochila de datos que nadie ve a simple vista y que incluye desde el modelo exacto del aparato y la hora a la que has disparado hasta las coordenadas del sitio donde estabas, y en los últimos años se le ha sumado una capa nueva, las credenciales de contenido, que dejan dicho con qué herramienta se ha creado o se ha retocado el archivo. Aquí puedes quitar todo eso de una tacada, en tu propio navegador, sin que la foto llegue a ningún servidor.


Suelta aquí tus imágenes
JPG · PNG · WebP · HEIC · HEIF · AVIF — varias a la vez, sin subir nada a ningún servidor


Qué se quita exactamente

El perfil de color se queda por defecto, porque sin él los colores pueden cambiar al abrir la imagen en otro programa, aunque lo puedes desmarcar si lo que buscas es dejar el archivo completamente pelado.

Por qué la imagen no pierde calidad

La herramienta no vuelve a abrir ni a comprimir la fotografía en ningún momento, sino que reescribe únicamente el envoltorio del archivo y deja los datos de imagen intactos, así que lo que descargas tiene exactamente los mismos píxeles que lo que has subido y pesa algo menos porque le faltan los kilobytes de metadatos. En HEIC, que es un contenedor bastante más delicado, ni siquiera se mueve un byte de sitio: los tramos de metadatos se sobreescriben a cero y el elemento se marca como inerte, con lo que el dato desaparece de verdad y la foto sigue siendo válida.

Para qué lo vas a querer

Si publicas fotos de tus trabajos y prefieres que no vaya dentro la dirección del estudio, si has preparado material para una clienta y no quieres que el archivo cuente con qué lo has montado, o si trabajas con imagen generativa y necesitas entregar los archivos sin la etiqueta que arrastran por defecto, esto te lo resuelve en el navegador y sin instalar nada.

Conviene que lo tengas claro antes de usarlo: quitar la etiqueta cambia lo que el archivo declara de sí mismo, y en según qué contextos —prensa, concursos, pliegos públicos, cualquier sitio donde se exija declarar el uso de IA— eliminar esa declaración puede dejarte fuera o meterte en un problema. La herramienta hace lo que le pides sin preguntar, así que la responsabilidad de cuándo usarla es tuya.

¿Y si lo que quieres es lo contrario, mirar qué lleva dentro una imagen que te ha llegado? Lo tienes en comprobar la procedencia de una imagen.